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COMIENZO UN NUEVO TRATAMIENTO PARA LA ROSÁCEA

Buenos días a tod@s.


Si algo intento transmitir en Hello Rosácea es naturalidad con esta patología. Hoy os confieso que estoy pasando por un momento clave en mi vida y eso ha generado inquietudes, picos de estrés y agobios que sumados a las mascarillas de la pandemia, hicieron mis brotes más frecuentes y repentinos. Esta vez lo tenía muy claro y no dejé que mis miedos hicieran que tardara en pedir ayuda. Bastó con observar que Rosácea estaba chivateándome que algo no estaba correcto y debía frenar su avance para no acabar como años anteriores. No lo dudé y busqué asesoramiento dermatológico. Como la situación actual es complicada, la mejor opción era acudir a un dermatólogo privado y con opción online. Mi elección fue difícil y a la vez clara. Aunque admiro a muchos dermatólogos de los que aprendo día a día, mi apreciada @dracristinaeguren_derma me hizo ver la enfermedad de forma especial, con su sección "objetivo tu piel" revolucionó todos mis principios y por fin comprendí qué era lo que pasaba en mi piel y el motivo por el cual buscaba respuestas a todas mis sensaciones. Guiada por la @dra.albasanchez_derma de CLÍNICA EGUREN , comienzo un nuevo camino apostando por mi salud. En los próximos meses os contaré en lo que está consistiendo el tratamiento y mi evolución.


De modo que a continuación expongo la primera consulta que tuve el pasado 23 de noviembre de 2020.


Quizás os preguntéis por qué no lo he contado antes, pero estoy muy liada con proyectos que me han tenido muy ajetreada y esto quería explicarlo con tranquilidad, puesto que es un tema recurrente entre vuestras dudas.


Creo que en la rosácea hay que divulgar y normalizar sus tratamientos. Obviamente, los efectos no van a ser repentinos, sino que con tenacidad y constancia, poco a poco se ven los resultados.


Os voy a ser muy sincera.

He aprendido a no dejar pasar los síntomas, pues pueden empeorar y las consecuencias son bastante desagradables.

Al menos, esa ha sido mi experiencia.




ACUDO A LA DERMATÓLOGA


Mis motivos para consultar con la dermatóloga, aunque los he enunciado anteriormente, eran los siguientes:


En el mes de octubre del pasado año, comencé a notar brotes en la zona de la mandíbula y el cuello tras el uso de las mascarillas por el Covid-19.


Mi rutina de mantenimiento, pautada por el dermatólogo, tardaba en hacer efecto en dicha zona. Además, notaba que los cambios bruscos de temperatura me afectaban más de lo habitual y el vapor a la hora de cocinar me provocaba ligero dolor. Al ver que no remitían los síntomas, en noviembre decidí acudir al dermatólogo para atajar la situación.


SINTOMATOLOGÍA:

  • Textura irregular, lesiones inflamatorias y pérdida de elasticidad.

  • Pápulas y pústulas en la mandíbula y nariz tras el uso de la mascarilla para el Covid-19.

  • Tras la limpieza facial, cuando estoy secando el rostro, puedo observar descamación en mejillas y mentón.

  • Ojos muy resecos.

  • Piel sensibilizada al contraste de temperatura, sobre todo calor, normalmente provocado por vapor en la ducha con agua tibia (no utilizo agua caliente) y al cocinar.

  • En ocasiones puntuales aparecen ligera supuración de grasa en la nariz y sus laterales.

  • Piel muy fina con textura irregular y pérdida de volumen en el surco de la ojera.

  • Cuero cabelludo con dermatitis seborreica centrada en la zona de la nuca y tras las orejas.

  • Picos de estrés.


A continuación, os muestro el estado de mi piel en noviembre de 2020.



PLAN DE ACTUACIÓN:


En mi caso particular se pautó la rutina según las necesidades y tras hacer un diagnóstico diferencial.


Hacía tan sólo unos dos o tres meses que había terminado con la ivermectina (soolantra), un antiparasitario para controlar el ácaro demodex, con lo que ahora tengo un periodo de descanso de la misma. Seguramente, cuando avance el tratamiento en las próximas revisiones, volverá a mi rutina, ya que el demodex es ya como de la familia.


Vuelvo al tratamiento oral de Isotretinoína a bajas dosis. Sé que a algunos aún os sorprende esta medicación para la rosácea, pero he de confesar que gané en calidad de vida cuando tuve mi primera toma de contacto con ella en 2019. No tengo miedo a sus efectos secundarios, ya que la sequedad en la piel y mucosas es bastante llevadera. Lo único que me inquietaba era pensar que tengo ya 37 años y, aunque no tengo planteado quedarme embarazada en este momento, el hecho de saber que no puedes, te crea incertidumbre. Como alternativa a la isotretinoína se pueden usar antibióticos orales con efecto antiinflamatorios (doxiciclina, minociclina, eritromicina, azitromicina), aunque es cierto que no poseen el mismo mecanismo de acción y de control de la glándula sebácea, por lo que opté por la Isotretinoína, puesto que, como podéis observar en las fotografías, la glándula sebácea estaba descontrolada.




Mi rutina cosmética incluirá por primera vez, retinol a bajas dosis. Este principio activo mejorará la salud de la piel y lo combinaremos con el ácido azeláico que ya estaba utilizando en la rutina de mantenimiento.



RECUERDA: Prioriza siempre en tu salud, tanto física, como mental. Acude al dermatólogo para un diagnóstico diferencial personalizado.


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